Últimamente se ha despertado en la sociedad un nuevo concepto de inteligencia, el cual es diferente a la inteligencia ligada a tu coeficiente intelectual y que se refiere a tu capacidad para resolver problemas (la que sirve para sacar buenas calificaciones en un examen). A esta nueva inteligencia que tiene que ver con la capacidad para identificar tus emociones, reconocer las emociones de los demás, así como con tu capacidad para manejar tus emociones, es a la que se le denomina Inteligencia Emocional. Ésta inteligencia está relacionada con la capacidad para alcanzar tus metas personales, lograr éxito en la vida o tu realización personal.
Se ha podido demostrar, con diferentes estudios, que no existe afinidad entre el coeficiente intelectual y la consecución de objetivos personales, sociales y sentimentales, pués continuamente te encontrarás a personas con un elevado Coeficiente Intelecual que son infortunadas tanto en lo profesional como en lo personal, porque son incapaces de tomar decisiones importantes, relacionarse con los demás, o trazar planes a futuro y tener la capacidad de triunfar en la vida.
La inteligencia emocional tiene que ver con las relaciones interpersonales, la autoestima, la conciencia de sí mismo y la adaptabilidad social. Por lo tanto, si cuentas con una pobre inteligencia emocional, pero un coeficiente intelectual alto, serás capaz de tener éxito en los estudios, sin embargo tendrás dificultades para relacionarte con los demás y contarás con una visión pobre de tí mismo.
Por otra parte si careces de inteligencia emocional y además un coeficiente intelectual bajo, tendrás pocas posibilidades para alcanzar tus objetivos en la vida.
Este nuevo concepto es tan importante que a pesar de tener pocas capacidades intelectuales puedes compensarlas con tus habilidades emocionales para lograr tus objetivos: automotivación, relaciones interpersonales positivas y una valoración alta de ti mismo.
Si posees un coeficiente intelectual alto y una inteligencia emocional al mismo nivel, tendrás grandes posibilidades de triunfar en todos los ámbitos de la vida.
Desarrollo de la Inteligencia Emocional
La falta de desarrollo de la Inteligencia Emocional está relacionada con el miedo a vivir las emociones y éste suele ser el resultado de patrones culturales o condicionamientos educativos recibidos. Continuamente se nos condiciona para que nos avergoncemos de nuestros sentimientos, por lo tanto, escondemos la ira, el miedo, el desánimo o la aflicción. Nos han enseñado a “dominar” las emociones, resaltando los comportamientos o emociones buenas y negando las malas.
La educación de los padres en decisiva y su capacidad para captar y reconocer las necesidades emocionales de sus hijos es determinante, pues harán que éstos puedan reconocer sus emociones, y aceptarlas y nunca reprimirlas, ni negarlas.
Por ejemplo: ante el miedo de su hijo un padre puede reaccionar de tres diferentes formas:
- Preocupación o sobreprotección, con lo que el niño aprenderá a evitar al padre que le hace sentir más miedo y aprenderá a esconder o disimular sus miedos.
- Lo ridiculiza, haciéndolo sentir tonto por tener miedo, el niño se sentirá humillado, por lo tanto se hará el fuerte y rechazará todo sentimiento que lo haga verse débil.
- El padre reconoce y acepta el miedo de su hijo como algo natural y le transmite tranquilidad y apoyo.
Para finalizar, la educación que has recibido te condiciona a la tolerancia o aceptación de tus emociones y dependiendo de tu educación familiar, es posible que hayas aprendido a aceptar ciertas emociones y reprimir otras. Además los prejuicios sociales contrarios a la expresión emocional también son determinantes, para tu desarrollo emocional como el pensar que “el ser emocional es igual a ser débil o inmaduro”.
El desarrollo de la Inteligencia Emocional consiste en recuperar la capacidad de sentir tus emociones.